Métodos agiles Vs. métodos tradicionales

Ante la constante evolución dentro del ámbito empresarial, muchos se preguntan si es más conveniente seguir con los métodos tradicionales o asumir el nuevo hábito de los métodos agiles. ¿Es uno mejor que el otro? A continuación, lo analizaremos.

Sin duda alguna es una decisión que debe tomarse de acuerdo a las necesidades y requerimientos de la empresa o compañía, así como del proyecto que se busque gestionar.

Pero lo cierto es que, sea cual sea la escogencia, la aplicación de nuevos métodos será efectivo para lograr una transformación.

Ahora, para determinar cuál es la diferencia entre el método agile y el método tradicional, al igual que sus características por individual, no dejes de leer hasta el final para conocer de cerca cada uno de sus aspectos claves.

¿Qué son los métodos tradicionales?

Los métodos o gestión tradicional es una dinámica de trabajo donde los proyectos a ejecutar se someten a una serie de pasos predeterminados y básicos, como es el caso del inicio, la planificación, la ejecución, el monitorio y la etapa de cierre.

Lo que quiere decir, que cada uno de los proyectos que se aborden son planificados con antelación, por lo que realizar un cambio ante alguna necesidad o requerimiento es imposible.

Asimismo, es un método que genera un alto nivel de costes en su producción y también en el tiempo de realización, por lo que en caso de algún error habría que invertir un mayor presupuesto.

Sin embargo, dentro de los beneficios de los métodos tradicionales se encuentra el hecho de obtener una documentación clara de todas las facetas, el control de los procesos, un mayor compromiso y responsabilidad en la ejecución y la determinación previa de objetivos.

Y como se mencionó anteriormente, la gestión de métodos tradicionales se enfrente a una serie de pasos, los cuales no varían en ningún tipo de proyecto, pues son centralizados para cualquier aspecto. Estos procesos se determinan de la siguiente manera:

  • Inicio

Se establecen los resultados finales, los objetivos puntuales del proyecto, y se determinan los posibles inconvenientes u obstáculos dentro de la ejecución.

  • Planificación

Se estima una cantidad de tiempo desde su inicio hasta su entrega, así como el presupuesto ideal para lograrlo. Además, se asignan los recursos con una planificación previa, se preparan las redes y se determina un plan de acción.

  • Ejecución

Se concreta la realización del proyecto, se evalúa constantemente el procedimiento que se está llevando a cabo, se establece comunicación en todos los equipos de trabajo y se documenta cada faceta.

  • Control de calidad

Se controlan todos los inconvenientes para minimizar las posibilidades de cambios y gastos, se miden los niveles de calidad y se determina el nivel de progreso del proyecto con una revisión.

  • Cierre

Se formaliza la culminación del proyecto con la presentación al cliente y se cierra la contratación con los aspectos acordados. Sin olvidar presentar un informa final.

¿Qué son los métodos agiles?

Ahora adentrándonos a la metodología agile, en estos procedimientos se le da protagonismo y mayor enfoque al equipo de trabajo dentro del proyecto, los entes colaboradores frente al cliente y la flexibilidad en el que se abordan todos los aspectos.

Esto quiere decir, que el feedback con el cliente es un pilar sumamente importante, pues esto permitirá atender los requerimientos y necesidades que se tengan a tiempo. Lo que da paso a una dinámica más económica con relación al presupuesto.

De esta manera, se garantiza que tanto la aplicación, como la permanencia de la metodología agile dentro de un proyecto, brinde el acercamiento a resultados sólidos, aún y cuando no se tenga fijado el resultado final con antelación.

En este punto, los métodos agiles cuentan con varios tipos, pero son Kanban y Scrum los más empleados para potenciar la toma de decisiones inteligentes y el aprovechamiento del tiempo sobre los aspectos que realmente sean los necesarios.

Además, estos tipos de métodos agiles también se enfocan en asegurar la satisfacción del cliente, no solo con la entrega final, sino también durante todo el recorrido de la creación, ejecución y cambios en las diferentes etapas del proceso.

De tal manera, que parte de los beneficios de la metodología agile son los siguientes:

  • Se aprecia una mayor calidad y rendimiento en cada una de las facetas del proyecto
  • Se determina un presupuesto de coste y horario de trabajo flexible
  • Se recrea una transparencia comunicacional entre los equipos de trabajo y el cliente
  • Se concreta una entrega final en menor tiempo

Asimismo, la aplicación de estos métodos agiles se caracterizan aún más por los siguientes detalles, los cuales se contraponen con la metodología tradicional:

  • Satisfacción potencial al cliente
  • Mayor motivación y compromiso por parte del equipo de trabajo
  • Ahorro significativo de tiempo y presupuestos más accesibles
  • Velocidad funcional de la mano con buena calidad y eficiencia
  • Presentación original de lo que el cliente espera
  • Resolución inmediata de problemas o errores
  • Recuperación rápida de las inversiones realizadas

Así que de esta manera es fácil determinar que el método agile se compone de mucha practicidad y sencillez, pero sin afectar los requerimientos necesarios para una ejecución limpia y eficaz, tanto al momento de iniciar como de concluir.

Lo interesante de todo esto es que cuando decides escoger la formación en metodología agile se adapta específicamente al proyecto en cuestión, permitiendo así garantizar una mejor atención a cada una de las necesidades que se tengan y poder suplirlas con éxito cuando sea necesario.

Diferencias entre métodos agiles y métodos tradicionales

No hay dudas de que se vive en una sociedad cambiante y en las empresas no hay excepción, pues cada vez es más constante la necesidad de transformarse y evolucionar positivamente. De allí la presencia de nuevos métodos, herramientas y técnicas para desarrollar mejores proyectos.

Metodología agile

Y aunque los objetivos se pueden alcanzar concretamente con métodos agiles o métodos tradicionales, es esencial conocer en qué se diferencian cada una de estas dinámicas de trabajo empresarial para gestionar un proceso.

Para ello, toma nota de las siguientes diferencias que separan la esencia entre una metodología agile y una metodología tradicional:

  • Asignaciones por fases

Ante la realización de un proyecto es recurrente la división de las asignaciones y el trabajo, mucho más, cuando se aborda una gestión tradicional. Ahora, muchas veces esto atrae incertidumbre y limitaciones al no saber qué hacer, por lo que sobresalen los métodos agiles.

  • Novedades e innovación

Para los métodos agiles se determinan cambios significativos, ya que cada una de las facetas aplicadas, son completamente adaptables de acuerdo al proyecto en el que se quiera trabajar.

Esto sin duda alguna, es una novedad destacable, pues los métodos tradicionales mantienen una estructura que no es variable, sea cual sea la circunstancia. Lo que quiere decir, que se resisten al cambio.

Pero con las metodologías agiles no es así, el cambio es más que bienvenido y aceptado, para formalizar la creación de mejores cosas sin despegarse de las necesidades.

  • Orientación

Entre las diferencias de métodos agiles versus métodos tradicionales, también se la primera de ellas está enfocada en la atención del cliente potencialmente, mientras que el método tradicional solo se centra en definir un proceso.

En este sentido, los métodos agiles también se encargan de apoyar y orientar al equipo de trabajo, pues son sus habilidades las que determinarán un papel importante en todas las etapas del procedimiento.

Para dejarlo aún más claro y especificado, te invitamos a conocer algunos aspectos diferenciadores entre las metodologías tradicionales y las metodologías agiles:

  • La gestión tradicional se basa en las normas estandarizadas que el entorno ya ha desarrollado, mientras que el método agile se basa en las prácticas de producción sostenibles,
  • El método agile es un mecanismo adaptado para atender cualquier tipo de cambio durante el proyecto, mientras que el método tradicional se resiste a las modificaciones.
  • La metodología tradicional se impone de manera externa, mientras que la metodología agile se impone desde lo interno por el equipo de trabajo que se involucra.
  • El método agile es un proceso con menos control y sin gran cantidad de principios enumerados, mientas que el método tradicional es más controlado y con varias normas anexadas.
  • La gestión tradicional recrea una interacción con el cliente y el equipo de trabajo mediante reuniones, mientras que en la metodología agile el cliente es parte de ese equipo de desarrollo.
  • La gestión agile requiere pocos artefactos y roles, mientras que la tradicional necesita más de ambos.
  • La metodología agile se afianza con grupos pequeños de 10 expertos o menos, en una misma área de trabajo, mientras que la metodología tradicional se concreta con grupos amplios de trabajos y estratégicamente distribuidos.
  • El método tradicional determina un contrato previo, mientras que el método agile no requiere de un contrato, y en caso tal, resulta flexible.

Métodos agiles o tradicionales: ¿Cuál es mejor?

Como se mencionó al principio del artículo, esa decisión dependerá de lo que se quiera lograr con el proyecto en puerta. Podemos ver que se involucran varios aspectos, entre ellos las necesidades, los objetivos, el tipo de cliente, el equipo de trabajo, entre otros.

Ante tales circunstancias, si es propicio mencionar que los métodos tradicionales suelen asumirse cuando el proyecto en cuestión dispone de soluciones preestablecidas ante cualquier problema. Por ende, será más sencillo analizar y ejecutar alguna salida factible.

Así que los métodos tradicionales son una opción a considerar cuando se conocen los requisitos del proyecto, pero también se determina que estos no van a cambiar antes, durante o después de su ejecución.

Esa es una de las razones por la que los métodos agiles cobran ventaja y posicionamiento, pues ante un mundo tan cambiante y acelerado en su evolución, es muy difícil determinar con antelación cuáles pueden ser los problemas que se van a presentar, ni cómo será la mejor dinámica para solucionarlos.

Por lo que al aplicar una gestión agile dentro de una empresa, se implicarán menores esfuerzos y se estará abierto a las posibilidades de cambio, pero con la oportunidad de brindarle atención inmediata para no generar errores en la presentación final.

Asimismo, y como se ha analizado anteriormente, para la metodología agile es primordial el papel que juega el cliente o usuario que forma parte del proyecto. Ahora, si dicho proceso no requiere una presencia directa de ese cliente, quizás la gestión agile no sea la indicada.

Sin embargo, las empresas que deciden apostar por este tipo de métodos revolucionarios, consideran al cliente como uno más del equipo, estableciendo comunicaciones directas para hacerlo partícipe del proyecto, lo que resulta favorecedor.

También existe la posibilidad de establecer una metodología combinada, lo que quiere decir la unificación del método tradicional y el método agile, pero únicamente considerando los mejores aspectos de sus facetas de ejecución.

En este sentido, dicha combinación metodológica toma la manera de gestionar del método agile y la facilidad de programar los costes de producción por parte del método tradicional.

Pero quedará de parte de cada empresa, compañía o equipo de trabajo determinar cuál es el mecanismo de trabajo que desean sostener para un proyecto y que, además, brinde resultados positivos frente al cliente en todas sus facetas.

Ventajas y desventajas de Métodos agiles y métodos tradicionales

En caso de que aún te quede alguna duda, sobre cuál tipo de metodología escoger para ese nuevo proyecto en puerta, toma nota de las ventajas y desventajas que ofrece cada una de estas dinámicas:

Ventajas de los Métodos Agiles

  • Sumamente flexibles y adaptables
  • Solución de problemas rápidamente
  • Elaboración de resultados rápidos y efectivos
  • Satisfacción garantizada al cliente
  • Obtención de respuestas rápidas

Desventajas de los Métodos Agiles

  • El proceso de comunicación debe ser lo más claro y directo posible, por lo que el cliente debe saber con precisión lo que desea
  • No es una metodología aplicada para proyectos pequeños
  • La evaluación de costes puede resultar muy variable

Ventajas de los Métodos Tradicionales

  • Concreta objetivos claros
  • Ideal para aplicar a proyectos pequeños
  • No amerita equipos especializados

Desventajas de los Métodos Tradicionales

  • Los resultados se obtienen mucho más lento
  • No se presentan espacios para procesar cambios
  • Nivel de costos elevados en caso de reiniciar el proyecto

En conclusión, cada método de gestión empresarial se enfoca y trabaja de manera diferente, por lo que dependerá del análisis del tipo de proyecto para asumir si es beneficioso el método agile o el método tradicional.

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