Previsiones Financieras

ÍNDICE

  1. Planificación y previsiones financieras………………………….. 3
  • El proceso general de la planificación y el control……………….. 4
  • Planificación económico-financiera y previsiones financieras…… 7

 

  1. Los procedimientos de la planificación…………………………. 8
  1. Utilidad de las previsiones financieras………………………… 12
  1. Cómo elaborar estados financieros previsionales………… 13
  • El diagnóstico como base para la planificación…………………. 15
  • Previsiones financieras………………………………………………. 28

 

BIBLIOGRAFIA

No debe asustarse el lector no financiero, si se ha hojeado este capítulo antes de leerlo. Es cierto que hay muchos cuadros numéricos y algunas fórmulas pero, si se han comprendido las nociones presentadas en los capítulos anteriores, los conceptos que utilizaremos ahora son, en cierto modo, una combinación de los ya expuestos con anterioridad.

En este capítulo se tratarán las previsiones financieras en el marco de la planificación general de la empresa, y desde un punto de vista eminentemente operativo. Es decir, poniendo énfasis en la relación entre las decisiones operativas adoptadas en distintas áreas de la empresa y su impacto en las finanzas de la empresa.

Para satisfacer este objetivo es necesario hacer dos consideraciones previas:

  • La realización de previsiones exige de un cierto nivel de conocimiento y maduración previa sobre los conceptos e instrumentos financieros ya estudiados en capítulos anteriores, y que constituyen las herramientas de trabajo.
  • No existe un procedimiento único y mecánico para la realización de previsiones. Los instrumentos de análisis y previsión deben utilizarse selectivamente atendiendo a los objetivos perseguidos en cada caso, así como a las características de la empresa objeto de estudio. Hay ciertas recetas, pero éstas no son muchas y, en cualquier caso, nunca pueden sustituir a la capacidad de análisis sobre cada realidad concreta.

 Con respecto a la primera observación, este capítulo se ha redactado suponiendo conocidos estos conceptos previos. No obstante, nuevamente tendremos la oportunidad de incidir en nociones ya presentadas en otros capítulos, quizás contempladas desde nuevas perspectivas.

Por otra parte, si decimos que no se trata de un proceso mecánico, ¿cómo podemos ayudar de forma efectiva a quien desea conocer el procedimiento de las previsiones? A  nuestro juicio, este objetivo debe alcanzarse combinando adecuadamente dos elementos.

Por un lado, presentando los conceptos y técnicas que faciliten el análisis y la comprensión de la realidad y, a ello, dedicaremos los primeros epígrafes de este capítulo. Esto ha de ser así porque sin un mínimo de conocimientos teóricos no será posible una práctica consecuente y coherente.

Por otro lado, y visto el marco conceptual, un caso práctico completo será el mejor vehículo y apoyo para explicar el procedimiento operativo de las previsiones financieras. Pero, además, esta opción constituye una gran oportunidad para ir cerrando nuestro curso de finanzas, porque un caso práctico de previsiones permite –exige- aplicar todos los conceptos e instrumentos ya estudiados en capítulos anteriores: contabilidad, flujo de fondos, análisis financiero, coste, etc. Aquí tendremos la oportunidad de aplicar todos lo aprendido y, lo que es más importante, de interrelacionar estos conceptos y de comprobar su utilidad en la práctica.

Al desarrollo pormenorizado de este caso dedicaremos gran parte de este capítulo.

Atendiendo a estas consideraciones, el lector puede abordar la lectura de este capítulo con dos objetivos o enfoques distintos, según sus necesidades o expectativas. Así, una lectura general permitirá obtener una perspectiva general de los conceptos y metodología asociados a las previsiones financieras. No obstante, creemos que para obtener un máximo aprovechamiento del contenido de estas páginas será necesario trabajar con lápiz, papel y calculadora. Este último procedimiento es el más recomendable para todo aquel que desee realizar previsiones en la práctica, así como contratar la comprensión real de los conceptos manejados.

 

  1. PLANIFICACIÓN Y PREVISIONES FINANCIERAS

El término previsiones financieras es utilizado en el ámbito de la empresa con distintos fines y acepciones y, fuera de un contexto determinado, no expresa un contenido claro. De hecho, es habitual el uso de esta expresión para referirse a uno o varios de los siguientes estados informativos previsionales, es decir, proyectados sobre el futuro:

  • Cuenta de resultados.
  • Estado de origen y aplicación de fondos.
  • Presupuesto de tesorería.
  • Plan de financiación.

Todos ellos ya analizados en capítulos anteriores. Aunque no hay inconveniente en denominar previsión financiera a cualquier proyección futura de estos estados, debe aceptarse que la inclusión de unos u otros en una previsión dada, dependerá de los objetivos del análisis en cada situación particular y, más concretamente, del horizonte temporal de la previsión.

No obstante, es habitual referirse a las previsiones financieras, en su acepción más global, como sinónimo de balances previsionales. En general, y salvo que se precise otra cosa, ésta será la acepción utilizada en las páginas de este capítulo.

Cuando hablamos de balance previsional, asumimos que su elaboración requerirá información sobre las operaciones económicas (ingresos y gastos), además de las operaciones financieras (orígenes y aplicaciones de recursos) previstas para el período considerado, ya que no es posible elaborar un balance previsional sin realizar una previsión de la cuenta de resultados del período con mayor o menor detalle.

Por otra parte, la noción de previsión sugiere una idea de estimación de un resultado futuro a partir de la inercia, y no como producto de la planificación. A partir de ahora nos referiremos en general a las previsiones financieras como aquellas que resultan necesariamente de una planificación del negocio de las operaciones, dado que su utilidad efectiva reside en evaluar el impacto de los objetivos y decisiones de gestión en la situación financiera de la empresa.

 

Todo ello sin olvidar los aspectos económicos o de resultado ya que, en última instancia, situación económica y financiera están íntimamente relacionadas, aunque puedan evolucionar con signo distinto.

En consecuencia, y antes de hablar de previsiones financieras, resulta obligada una referencia al proceso general de la planificación en la empresa, así como a la denominada planificación económico-financiera. Con esta base podremos comprender mejor el significado y utilidad de aquellas previsiones.

  • El proceso general de la planificación y el control

En la figura 1 se representa esquemáticamente el proceso general de la planificación en la empresa en el que, a su vez, pueden distinguirse varios niveles o procesos de planificación que, aún estando íntimamente relacionados, cada uno presente características propias susceptibles de un análisis independiente.

En relación con estos procesos cabe distinguir dos grandes niveles de planificación.

  • La planificación estratégica.
  • La planificación presupuestaria.

Mediante el proceso de planificación estratégica la empresa opta por una alternativa de acción, estableciendo objetivos en el tiempo cuyo cumplimiento permitirá satisfacer, a su vez, los objetivos que concretan la misión del negocio. Sin pretender un análisis exhaustivo de los elementos que configuran esta planificación, a nuestros efectos es de interés destacar las siguientes características que la definen:

  • Se refiere al largo plazo, entendiendo éste como un período superior al año y habitualmente entre tres y cinco años.
  • Se trata de una planificación general, centrada en la definición de objetivos esenciales a alcanzar en el conjunto del período considerado y para cada uno de los ejercicios comprendidos en dicho período, pero sin descender a un nivel de detalle reservado a la presupuestación operativa anual.
  • Por tanto, se centra en la definición de objetivos relacionados con los factores clave del negocio que determinarán la competitividad de la empresa, sin perderse en los detalles accesorios.
  • Establece objetivos cualitativos y cuantitativos para el desarrollo del negocio, tanto de carácter económico-financiero como no económico-financiero.
  • La planificación estratégica deberá servir para orientar la acción en el corto plazo, mediante la concreción de objetivos más detallados en el programa operativo anual. Éste suele ser, de hecho y en práctica, el mejor test de coherencia de una buena planificación estratégica ya que si –como es demasiado habitual- esta planificación consiste en una mera declaración general de buenas intenciones, en ningún caso será de utilidad para la gestión ni podrá ser objeto de evaluación y control.

Partiendo de estas características, a la planificación estratégica le corresponderá en coherencia una planificación financiera de carácter general o global. Así, pues, en el plan estratégico suelen definirse, entre otros, los siguientes elementos básicos:

  • Plan estratégico comercial.
  • Estructura económica del negocio y objetivos de rentabilidad.
  • Plan general de inversiones.
  • Plan de recursos financieros o de fuentes de financiación.
  • Política de dividendos.

 

Estos planes debidamente articulados constituirán lo que denominaos plan económico-financiero a largo plazo, materializado habitualmente en los siguientes estados financieros:

  • Balances previsionales
  • Cuentas de resultados previsionales.
  • Estado de origen y aplicación de fondos o cuadro de financiación.
  • Normalmente complementado con otros informes explicativos de los flujos de fondos previstos por las operaciones de inversión y financiación.

Una vez aprobado el plan estratégico, y con carácter anticipado a cada ejercicio, se establecerá sucesivamente un plan o presupuesto operativo anual. Este proceso presupuestario se inicia con un plan de indicaciones emitido por la dirección, que pretende concretar y ajustar los objetivos generales del plan estratégico, atendiendo a la evolución de los hechos y a las previsiones de coyuntura disponibles. Las características que definen este nivel de planificación pueden resumirse en los siguientes términos:

  • Se refiere al corto plazo, es decir, al ejercicio económico de duración anual.
  • Se trata de una planificación detallada, que se materializa en la definición de objetivos operativos por áreas de gestión.
  • También aquí deben establecerse objetivos cualitativos y cuantitativos de negocio, tanto de carácter económico-financiero como no económico-financiero y, en la medida de lo posible, definidos o referidos a parámetros susceptibles de evaluación y control posterior. En este sentido debe señalarse que una gestión presupuestaria eficaz exige la definición previa de políticas y objetivos operativos posteriormente cuantificables en términos económico-financieros.
  • Por tanto, y contrariamente a lo que sucede con demasiada frecuencia en la práctica, un presupuesto económico-financiero no tiene normalmente sentido ni utilidad si no es consecuencia de un plan negocio. Una empresa podrá establecer un objetivo de cifra de ingresos para el próximo año e, incluso, es posible teóricamente que esta cifra se alcance sin ninguna desviación, y con consecuencias muy favorables para la rentabilidad inmediata de la empresa.

Dependiendo de las características y complejidad del negocio, también es posible asumir que quizás no se necesite concretar más los objetivos, ni requiera de un sistema presupuestario propiamente dicho. Pero no es menos cierto que en otras circunstancias de gestión más complejas, una empresa necesita conocer si la cifra de ventas objetivo se alcanzó por un mayor volumen general de ventas, por una elevación en los precios o por una distinta combinación del volumen de ventas en cada producto dentro del total (mix de productos).

Asimismo, quizás se desee conocer si la distribución territorial de las ventas fue la adecuada, o si hubo un aumento de las ventas en el segmento de clientela prioritario por criterios estratégicos. Pero para poder evaluar el grado de cumplimiento de estos objetivos es necesario que esté definido un plan de negocio.

 

  • Precisamente, a partir de este plan de negocio, podremos establecer los programas de acción por cada área o actividad de la empresa. En los programas se establecerá la ordenación temporal de los objetivos a alcanzar dentro del ejercicio, así como de los recursos humanos y materiales necesarios para su consecución.
  • Finalmente, el presupuesto-económico-financiero resultará de la valoración económica de las ventas previstas y de aquellos recursos económicos necesarios.

 Frente a la planificación estratégica, el presupuesto constituye una planificación de detalle y eminentemente operativa. En consecuencia, el presupuesto total estará integrado por los siguientes presupuestos más importantes:

  • Ingresos por ventas.
  • Costes de producción.
  • Gastos comerciales.
  • Gastos generales.
  • Ingresos financieros y otros resultados no operativos y extraordinarios.
  • Tesorería.

De la articulación de estos presupuestos resultará el plan económico-financiero a corto plazo, materializado habitualmente en los siguientes estados financieros:

  • Balance previsional.
  • Cuenta de resultados previsional.
  • Estado de origen y aplicación de fondos previsional.
  • Presupuesto de tesorería anual.
  • Presupuesto financiero.
  • Planificación económico-financiera y previsiones financieras

Atendiendo a lo expuesto hasta aquí, podemos afirmar que el plan económico-financiero a corto y largo plazo queda materializado en un conjunto de estados financieros previsionales básicos (balance, cuenta de resultados y estado de origen y aplicación de fondos), así como por otros informes o presupuestos que completan la información, según sea el horizonte temporal de la planificación.

Esto es así porque, en uno u otro plazo, los estados financieros se derivan de la planificación de las operaciones de la empresa, las cuales, además de producir un resultado económico, determinan unas necesidades de:

  • Inversión en activo no corriente o inmovilizado.
  • Inversión en activo corriente.

Las primeras, porque constituyen la capacidad productiva u operativa de la empresa, necesaria para el desarrollo de la explotación. Las segundas porque son consecuencia de las operaciones realizadas y exigirán un determinado volumen de inversión en:

  • Tesorería o disponible, para atender los pagos derivados de las obligaciones contraídas.
  • Cuentas a cobrar, como consecuencia del crédito concedido a clientes.
  • Existencias, necesarias para abastecer los procesos de producción y venta.

Pero a su vez, estos volúmenes de inversión constituyen la demanda de fondos total (activo) que deberá atenderse con un volumen equivalente de financiación (pasivo).

En resumen, la cuenta de resultados previsional recogerá el resultado previsional previsto para el período, mientras que el balance previsional resume el volumen y estructura de la inversión y de la financiación final. La primera nos orienta sobre el estado y evolución de la situación económica de la empresa y, la segunda, de situación financiera.

Bajo esta perspectiva, toda planificación o previsión de los estados financieros es, en realidad, una planificación económico-financiera. No obstante, entre previsiones financieras y planificación económico-financiera hay una diferencia de procedimiento de elaboración y otra de énfasis en el interés del análisis.

 Si contemplamos la planificación según su horizonte temporal, observamos que en la planificación a corto plazo se desarrolla con todo detalle el presupuesto de los ingresos, costes, tesorería y financiación. Se trabaja con información desglosada para cada concepto y, en la medida de lo posible, se procura aproximar cada presupuesto a los objetivos establecidos, incluso, posicionando las operaciones por fechas dentro del ejercicio económico.

En la planificación a largo plazo este procedimiento no es viable por razones de incertidumbre así como de operatividad y coste. Para las previsiones del plan a largo plazo nos es suficiente con una aproximación razonable al balance y a la cuenta de resultados previsionales. En consecuencia, este tipo de previsiones puede realizarse por procedimientos más rápidos y menos costosos basados en información sobre objetivos generales de ingresos y rentabilidad, inversiones en inmovilizado, operaciones financieras, y políticas de gestión del activo corriente.

Por otra parte, en las previsiones a largo el énfasis en el análisis y control es distinto que en el presupuesto anual. En este, el interés se centra en la gestión y control exhaustivo del beneficio y de las partidas que lo componen, ya que la rentabilidad depende de su maximización, al estar ya decidido el volumen de inversión básica que constituye un dato fijo de partida.

En la planificación a largo plazo todos los elementos son variables salvo la capacidad financiera, por lo que el interés se centra en procurar la maximización de la rentabilidad en equilibrio con las limitaciones de liquidez y riesgo razonables.

En consecuencia el objetivo más característico de las previsiones financieras –como su propio nombre indica- consiste en analizar las variaciones en los orígenes y aplicaciones de fondos producidos en un período como consecuencia de las operaciones realizadas durante el mismo, las cuales determinarán un nuevo estado de situación financiera, es decir, el balance.

  1. LOS PROCEDIMIENTOS DE LA PLANIFICACIÓN

Veamos ahora, de una forma resumida y gráfica, las diferencias de procedimiento observadas entre la planificación presupuestaria y las previsiones financieras.

En la figura 2 se representa gráficamente la estructura y proceso básico del presupuesto anual. Como puede observarse, los distintos presupuestos de ingresos y gastos determinan el resultado del período pero, a su vez, la mayor parte de estas partidas determinarán cobros y pagos en el ejercicio, que servirán de base para la elaboración del presupuesto de tesorería, dependiendo de las políticas de cobros y pagos establecidas. Decimos que la mayor parte de aquellas partidas producirán cobros y pagos porque algunas de ellas no supondrán, en ningún momento movimiento de fondos, como es el caso de las amortizaciones, provisiones, etc.

De la integración de todos estos presupuestos resultarán los estados financieros previsionales tal y como ya vimos anteriormente.

 

 

El procedimiento utilizado para la realización de previsiones financieras es radicalmente distinto. En primer lugar cambiemos de perspectiva y veamos en la figura 3 cuál es el impacto de distintas decisiones de gestión sobre el balance:

  • Las decisiones de capacidad productiva u operativa determinarán el volumen de inversión necesario en inmovilizado y, con ello, una parte de la demanda permanente de fondos de la empresa. El inmovilizado en el balance proyectado se obtendrá como suma de la inversión inicial del período y el plan de nuevas inversiones.
  • Dentro del circulante, la tesorería constituirá normalmente un objetivo determinado en función de las necesidades particulares de cada negocio.
  • La inversión en las cuentas a cobrar (realizable) dependerá de tres factores básicos: la evolución de los precios previstos para el período presupuestado, el volumen de operaciones y la política de crédito.
  • La inversión en existencias dependerá básicamente de: la evolución en los costes de compra, el volumen de operaciones y las políticas de gestión de existencias que también dependerán, en gran medida, de las características propias de cada negocio.
  • Dentro del pasivo circulante, la financiación espontánea de proveedores y otros acreedores habituales quedará determinada por: las condiciones negociadas con proveedores, además de la evolución de los costes de compra y del volumen de operaciones presupuestado.
  • El resto de partidas operan dependiendo de las hipótesis y circunstancias del análisis. En todo caso, consideramos que la demanda de fondos por variaciones en el activo no corriente deberá cubrirse con recursos permanentes a largo plazo porque, de lo contrario, se producirá una reducción del fondo de maniobra de la empresa.
  • Si los recursos propios (RP) y los recursos ajenos a largo plazo (RAL) se consideran financiación estructural, no modificable en las decisiones a corto plazo, los recursos ajenos negociados a corto plazo (RAC) constituirán la partida de cuadre o ajuste para financiar las nuevas necesidades operativas de fondos (NOF) generadas en el período, como consecuencia de las variaciones producidas en el activo y pasivo operativo.
  • Si no es así, la empresa deberá decidir si las nuevas NOF son financiadas con un aumento del fondo de maniobra mediante el aumento de los RAL o del capital.

Debemos señalar que el mejor procedimiento para visualizar los conceptos expuestos consiste en seguir un caso práctico completo, como el que se presenta en el epígrafe 4. Así pues, no queremos desanimar al lector no financiero con más fórmulas que las que directamente aplicaremos en el desarrollo de dicho caso. No obstante, es obligado decir que las proyecciones de balance, y de cuenta de resultados, pueden realizarse por multitud de procedimientos y criterios. No obstante, el procedimiento más habitual consiste en la utilización de los ratios.

Los ratios utilizados como instrumentos de diagnóstico y control sobre datos contables, serán de gran ayuda para la realización de previsiones financieras, realizando sólo pequeños cambios de planteamiento. Pongamos sólo un ejemplo como ilustración de lo comentado, y supongamos que deseamos conocer la inversión que se generará en cuentas a cobrar si establece una previsión de ventas anual, incluido IVA de 730 millones de pesetas y un objetivo de política de crédito personal a clientes de 30 días para todas las ventas de las que se estima una distribución uniforme a lo largo del año. Recordemos primero la fórmula del período medio de cobro (PMC):

PMC = SMCC + VMD

Donde:

SMCC = Saldo medio en cuentas a cobrar.

VMD = Ventas medias diarias.

De esta expresión resulta otra equivalente si despejamos SMCC:

SMCC = PMC x VMD

60 = 30 x (730 + 365)

De esta forma se obtiene de forma directa la previsión de la inversión media en cuentas a cobrar. Para el resto de ratios el procedimiento es similar al expuesto aquí: período medio de pago, rotación de existencias, etc.

Podemos observar ahora en la figura 4 las relaciones e interdependencias entre las proyecciones económicas (resultados) y la proyección del balance ya comentada:

  • Dada una estructura económica del resultado y aplicando los objetivos operacionales de carácter general, podrá obtenerse un resultado previsional para el período de la proyección.
  • No obstante, este resultado no estará completo hasta no completar el presupuesto de inversiones y de financiación (balance), ya que las amortizaciones y los gastos financieros dependerán del plan de inversiones y del plan financiero respectivamente.
  • Asimismo, el balance debe ajustarse después de incorporar el resultado previsto del período.

Como puede observarse, la elaboración de los estados financieros previsionales constituye un proceso iterativo en el que juegan simultáneamente todas las variables hasta finalmente equilibrar el balance previsional.

Actualmente este proceso puede simplificarse notablemente con ayuda de una hoja de cálculo que ajuste automáticamente el resultado, tal y como se ha hecho en el caso desarrollado en el epígrafe 4 siguiente.

Por último, debe señalarse que son muchos los procedimientos y técnicas utilizados en la práctica para la realización de previsiones financieras, dependiendo de los objetivos perseguidos y del detalle de la información requerida.

 

  1. UTILIDAD DE LAS PREVISIONES FINANCIERAS

Además de lo señalado hasta aquí, la utilidad de las previsiones financieras no se reduce al ámbito de planificación a largo plazo, dado que éstas constituyen un procedimiento rápido y económico de obtener proyecciones financieras, con un grado razonable de exactitud, son también utilizadas para la planificación a corto plazo para obtener:

  • Una primera aproximación a los estados financieros anuales por un procedimiento más corto que el proceso presupuestario.
  • Simulaciones financieras para distintos escenarios futuros.
  • Análisis de sensibilidad del impacto de determinados factores o decisiones sobre cualquiera de las variables económico-financieras, pudiéndose identificar variables críticas para la gestión.
  • Una aproximación global al presupuesto anual de tesorería. A estos efectos, los balances previsionales pueden proyectarse por meses o trimestres, según las necesidades.

En relación con el presupuesto de tesorería debe señalarse que el presupuesto basado en previsiones financieras no pretende ni puede sustituir a los presupuestos de muy corto plazo basado en información real de operaciones. El presupuesto anual de tesorería está basado en información de los presupuestos operacionales de la empresa a efectos de evaluar las necesidades financieras generales a lo largo del año y, consecuentemente, preparar la negociación bancaria.

Por otra parte, las previsiones financieras resultan de gran utilidad para analizar el impacto de las decisiones adoptadas en las distintas áreas operativas en las finanzas de la empresa, permitiendo coordinar mejor la actuación entre esas áreas y evaluar el impacto y coste de sus respectivas decisiones en términos económico-financieros.

En consecuencia, las previsiones financieras pueden constituir un sencillo y eficaz instrumento de control sobre el cumplimiento de objetivos en cada una de aquellas áreas.

  1. CÓMO ELABORAR ESTADOS FINANCIEROS PREVISIONALES

En este apartado vamos a desarrollar un caso práctico que nos permita contrastar en la práctica todo lo expuesto hasta aquí.

Planteamiento de un caso práctico

 DEPORTIVOS, S.A. es una empresa dedicada a la distribución de productos para el deporte, accesorios y material complementario. Aunque, en general, se comercializan productos para todas las especialidades del deporte, progresivamente la mayor parte de las ventas se han ido concentrando en elementos para deportes propios de primavera y verano (ciclismo, motorismo, náutica, etc.) y en otros que no tienen una dependencia de las estaciones del año.

La empresa fue fundada en 1985 y durante sus primeros nueve años observó un crecimiento sostenido en ventas y beneficios. Desde 1994, y como consecuencia del éxito en su política de especialización y calidad de producto, se produce un fuerte crecimiento en el volumen de negocio que los socios valoran como una manifestación de la consolidación de la empresa. De esta forma, y según las previsiones de negocio disponibles, se podrá alcanzar la cuota objetivo de mercado en 1996, cifrada aproximadamente en 2.000 millones de facturación. En los cuadros 8.1 y 8.2 se representan la cuenta de resultados y el balance respectivamente, para los últimos ejercicios cerrados.

En los primeros días de 1996 la empresa está renegociando la financiación a corto plazo con su banco habitual, a efectos de obtener un mayor límite de crédito para financiar sus operaciones. Hasta el momento el banco tenía concedido a Deportivos un límite de crédito total de 90 millones de pesetas, entre línea de descuento de efectos y póliza de crédito. Esta financiación había sido suficiente en el pasado, ya que en los meses de temporadas alta -2º y 3º trimestre del año- pudo obtenerse un alargamiento en el plazo de pago a proveedores hasta aproximadamente 60 días, frente a los 30 días negociados. Otras necesidades puntuales de financiación se habían cubierto con un mayor descuento de efectos y utilización de póliza, sobrepasando temporalmente el límite de crédito bancario.

No obstante, en el último año de 1995 se habían producido fuertes tensiones de tesorería –especialmente en los meses de agosto y septiembre- dado que los proveedores se resistían a aumentar su riesgo con clientes y comenzaron a exigir el pago en los 30 días negociados. En algunos casos pudieron flexibilizarse esta condiciones, pero era evidente que la tendencia a corto plazo imponía el pago a proveedores en los 30 días establecidos. En muchos casos, los proveedores eran empresas de pequeña dimensión que no podían soportar mayores plazos de cobro, y que no recargaban intereses por la financiación en las condiciones negociadas. En otros, se trataba de fabricantes de mayor dimensión e importadores que podían imponer sus condiciones de cobro a 30 días.

A final de este año el crédito total bancario era de 92 millones de pesetas, 2 millones por encima del límite negociado. El banco estaba dispuesto a renegociar un nuevo límite de crédito, pero los socios estaban algo desconcertados en cuanto al volumen de financiación necesario, ya que para 1996 se preveía continuar con el crecimiento en ventas, y era necesario atender las obligaciones con los proveedores en los vencimientos pactados. El coste de la financiación por créditos a corto plazo era del 12% anual, mientras que el interés pactado para la deuda a largo plazo era del 13%. La deuda a largo plazo se destinó originalmente a la financiación parcial de las instalaciones generales y de almacén.

Afortunadamente no todo serían inconvenientes, ya que la experiencia en cobros había sido excelente y los clientes, generalmente minoristas, no demandaban un mayor crédito por encima de los 30 días de plazo establecidos.

Expuesto el contexto y las características generales de la empresa, la información recibida ya nos sugiere claramente que la empresa tiene un problema de naturaleza financiera, que está produciendo tensiones de tesorería. En realidad, y ante de analizar los estados financieros, el problema planteado responde a una dinámica típica de comportamiento ya estudiada: el crecimiento de las operaciones de un negocio exige nuevos recursos para su financiación. Un planteamiento inadecuado de estas necesidades producirá con seguridad problemas de liquidez, que son independientes de la rentabilidad económica de la empresa.

El marco conceptual expuesto en epígrafes anteriores, nos permite entender esta reflexión y situar el problema. Pero la solución exige medir y cuantificar, es decir, aplicar los instrumentos y técnicas ya estudiados a la realidad diversa y compleja de una empresa.

En consecuencia, a partir de ahora nuestro interés se centrará en poder ayudar a la dirección de Deportivos a cuantificar de una forma racional las necesidades de fondos demandadas por el negocio, de forma que pueda conseguirse un equilibrio económico-financiero sostenible.

Pero nuestro objetivo no es realizar un análisis mecanicista de los números de la empresa, sino detectar las caudas de posibles problemas de gestión y proponer soluciones.

 

  • El diagnóstico como base para la planificación

Tal y como ya señalamos en epígrafes anteriores, los resultados obtenidos en toda planificación financiera dependerán de las decisiones operativas adoptadas en los distintos ámbitos de gestión de la empresa. Pero el impacto de estas decisiones dependerá de la estructura económica y financiera de cada negocio, tanto en lo que se refiere a variables controlables por la dirección de la empresa como a otras que vienen dadas por las circunstancias del entorno. La planificación resultará de procurar un equilibrio viable y estable entre todas esas variables de gestión.

Así pues, comencemos por estudiar y analizar la situación económico-financiera de Deportivos de una forma sistemática. Para ello, no vamos a hacer otra cosa que utilizar los instrumentos de análisis ya estudiados:

  • Lectura de los estados financieros.
  • Análisis del estado de origen y aplicación de fondos.
  • Diagnóstico por ratios.
  • Formulación de conclusiones.

 Antes de adentrarnos en el análisis tradicional por ratios, una adecuada lectura del balance y de la cuenta de resultados, permitirán una primera obtención de conclusiones y la formulación de hipótesis sobre la situación de la empresa.

Lectura de la cuenta de resultados

 En el cuadro 1 se presentan las cuentas de resultados de la empresa correspondiente a los tres últimos ejercicios. Estas cuentas presentan el formato de análisis del resultado por escalones de cálculo, ya explicado en capítulos anteriores. A efectos de una mayor información, se explicitan los componentes del cálculo del coste de la mercancía vendida (CMV) que en una empresa comercial resultada de la siguiente expresión:

CMV = Ei + C – Ef

Donde:

Ei = Existencias iniciales.

C = Compras.

Ef = Existencias finales.

Observando estas cuentas de resultados y haciendo cuatro divisiones con una calculadora, podemos obtener las siguientes conclusiones generales:

  • En tan sólo tres ejercicios (1992-1995) la empresa ha incrementado sus ventas en un 89% (1.700 / 900 = 1,89), y un 70% en los últimos dos años (1.700 / 1.000 = 1,70).
  • Una evolución creciente siguen también en estos dos últimos años el margen bruto y el beneficio neto, que crecen en un 64% (434 / 265 = 1,64) y en un 117% (39 / 18 = 2,17) respectivamente.
DEPORTIVOS, S.A. CUENTAS DE RESULTADOS
    1992   1993   1994   1995
Ventas 900 1.000 1.340 1.700
Coste mercancía vendida (CMV)       (735)   (993)   (1.266)
Existencia inicial 114 177 231
Compras 798 1.047 1.317
Existencia final (177) (231) (282)
Margen bruto (MB)       265   347   434
Gastos generales (230) (297) (364)
Benef. antes de intereses e impuestos (BAII)       35   50   70
Gastos financieros (9) (13) (15)
Beneficio antes de impuestos (BAI)       26   37   55
Impuestos sociedades (8) (11) (16)
Beneficio neto (BN)       18   26   39
Datos en millones de pesetas
Cuadro 1

Tal y como ya hemos estudiado, un crecimiento tan elevado del negocio demandará fondos adicionales para financiar básicamente el crecimiento por volumen en cuentas a cobrar y existencias de mercaderías. Además, este crecimiento será proporcional si no se alteran las políticas de crédito con clientes y proveedores, y la de gestión de existencias. Por ejemplo, si se mantienen las mismas condiciones de crédito rápido con asnef a clientes y los precios, durante el período analizado de estos dos años las cuentas de clientes habrán aumentado 1,7 veces, y de forma análoga podría preverse la evolución de las existencias y proveedores, aspectos que deberemos contrastar sobre el balance. Como disponemos de información sobre existencias finales en estas cuentas de resultados, podemos realizar una sencilla comprobación del crecimiento de esta partida:

282 + 177 = 1,59

Lo que debemos interpretar como un crecimiento de los almacenes algo inferior al volumen de ventas -59% frente al 70%-, si se suponen constantes los costes en este período o variables en la misma proporción y dirección que los precios de venta. Si esto es así, tendremos que observar un ligero aumento en la rotación de existencias.

De contrastarse algunas de estas hipótesis preliminares sobre la gestión en Deportivos, es seguro que se producirán problemas de liquidez si no se planifican adecuadamente las necesidades financieras de la empresa.

Por otra parte, si el margen bruto ha crecido algo menos que las ventas -64% frente al 70%- puede afirmarse que la empresa ha perdido margen bruto. No obstante, si el beneficio neto ha experimentado un aumento muy por encima de las ventas -117% frente 70%- esto quiere decir que la empresa ha compensado la ligera caída del margen bruto con una mayor reducción en otros renglones de sus costes operacionales.

Estas conclusiones permiten comprobar que sólo revisando con sentido común los estados financieros en valores absolutos, es posible llegar a conocer muchas de las cosas que están pasando en una empresa. La cuestión reside en saber dónde hay que mirar.

No obstante, la cuenta de resultados en valores absolutos no nos permite conocer de forma directa y exacta el estado y evolución de la estructura relacional entre las variables que la componen. En el cuadro 2 se presentan las cuentas de resultados para estos mismos años pero con valores en porcentaje sobre ventas. Si observamos los distintos renglones de ingresos, costes y resultados podemos comprobar y cuantificar las hipótesis antes formuladas sobre la evolución de Deportivos:

  • Efectivamente, la empresa ha perdido un 1% en MB.
  • Los gastos generales en porcentaje sobre ventas se han reducido en un 1,6%.
  • El efecto neto de estas dos variaciones ha determinado una elevación del BAII en un 0,6%.
  • Los gastos financieros han evolucionado en proporción con las ventas, lo que determinado una evolución paralela del BAII y del BAI.
  • La evolución del impuesto de sociedades muestra una elevación del 0,2% debido al mayor efecto impositivo derivado del aumento de la rentabilidad.
  • El BN muestra el efecto neto de la evolución en los renglones anteriores, observándose un aumento del 0,4%.
  • Por último, podemos comprobar la reducción en un punto de los valores porcentuales de existencias finales.
DEPORTIVOS, S.A. CUENTAS DE RESULTADOS
    1993   1994   1995
Ventas 100,0 100,0 100,0
Coste mercancía vendida (CMV)   (73,5)   (74,1)   (74,5)
Existencia inicial 11,4 13,2 13,6
Compras 79,8 78,1 77,5
Existencia final (17,7) (17,2) (16,6)
Margen bruto (MB)   26,5   25,9   25,5
Gastos generales (23,0) (22,2) (21,4)
Benef. antes de intereses e impuestos (BAII)   3,5   3,7   4,1
Gastos financieros (0,9) (1,0) (0,9)
Beneficio antes de impuestos (BAI)   2,6   2,7   3,2
Impuestos sociedades (0,8) (0,8) (1,0)
Beneficio neto (BN)   1,8   1,9   2,2
En porcentaje sobre ventas
Cuadro 2

En principio, estos datos parecen coherentes en sí mismos y entre sí, permitiéndonos formular nuevas conclusiones e hipótesis para la orientación de nuestro diagnóstico:

  • La reducción de un punto en el MB resulta muy significativa si se atiende al porcentaje de BN sobre ventas situado en torno al 2%, ya que de haberse mantenido constantes en términos porcentuales el resto de renglones de coste, la empresa habría reducido su BN en un 50%. Posiblemente esta reducción del MB pueda explicarse en términos de coste comercial del crecimiento: para incentivar las ventas, la empresa no ha trasladado a sus clientes todo el impacto efectivo de los aumentos en los costes de compras, o bien ha ofrecido descuentos comerciales selectivos.
  • Por otra parte es de destacar el escaso efecto de economías de escala para un crecimiento tan significativo de las ventas, de lo que se deduce el alto peso de los costes variables en los costes operacionales, quizás por el incremento de los costes de almacenamiento, transporte, etc.
  • Los gastos financieros han crecido proporcionalmente con el volumen de operaciones, como consecuencia de que la empresa ha tenido que financiar el crecimiento de sus cuentas a cobrar y de existencias, lo que permite suponer un aumento paralelo de los créditos bancarios si se ha mantenido el coste de esta financiación.
  • A pesar del estrecho BN del negocio, la empresa ha podido aumentar la rentabilidad neta sobre ventas por encima del crecimiento de éstas.

 A pesar del incremento de la rentabilidad neta sobre  ventas, a partir del BAII, la cuenta de resultados muestra aparentemente una estructura de rentabilidad de alto riesgo derivado del estrecho margen en el BN. Para emitir una opinión más fundamentada a este respecto, necesitaríamos conocer si esta estructura de rentabilidad viene determinada por factores estructurales del sector o mercado en el que opera la empresa, o si obedece a una configuración singular del negocio o a problemas de gestión interna o comercial. Esta información adicional nos permitiría matizar el nivel de riesgo económico de la empresa analizando, por ejemplo, la razonabilidad de los gastos operacionales y de las políticas en la concesión de descuentos comerciales a clientes.

Pero el hecho cierto es que una pequeña variación porcentual en los precios, o en cualquier renglón de los costes, puede determinar reducciones significativas en la rentabilidad final o, incluso, la entrada en pérdidas.

Lectura del balance

 Una lectura general del balance nos permitirá contrastar las hipótesis formuladas hasta aquí, buscando siempre la coherencia general de los hechos y conclusiones que se vayan obteniendo. En el cuadro 3 se presentan los balances para los mismos períodos que la cuenta de pérdidas y ganancias, así como el balance del ejercicio 1992 que posteriormente nos será necesario para calcular determinados ratios.

DEPORTIVOS, S.A. BALANCES DE SITUACIÓN
    1992   1993   1994   1995
Tesorería 19 19 18 14
Clientes 74 82 116 152
Existencias 114 177 231 282
Activo corriente   207   278   365   448
Activo no corriente neto   76   80   87   102
Activo total   283   358   452   550
Proveedores 69 76 111 150
Acreedores a corto plazo 15 17 23 29
Hacienda Pública I.S. 4 8 11 16
Deuda corto D.L. 5 5 5 5
Crédito a corto 0 49 78 92
Pasivo corriente   93   155   228   292
Pasivo no corriente (Deuda largo)   40   35   30   25
Exigible total   133   190   258   317
Recursos propios   150   168   194   233
Pasivo total   283   358   452   550
FONDO DE MANIOBRA (AC – PC)   114   123   157   156
Datos en millones de pesetas
Cuadro 3

De los balances correspondientes a los tres últimos años pueden obtenerse las siguientes conclusiones:

  • La tesorería ha disminuido en un 26,3% pero, en realidad esta reducción resulta en sí misma poco significativa, ya que las necesidades de disponible de una empresa dependen del volumen de operaciones y de las políticas de gestión del circulante en general, y de la política de tesorería en particular, por tanto, en este caso será más relevante el análisis del ratio de tesorería que posteriormente analizaremos. No obstante, es posible prever una reducción significativa en este ratio ya que, manteniendo constantes otras variables, si la empresa ha aumentado sus operaciones cabría pensar en un aumento del valor absoluto de esta cuenta y, sin embargo, se ha reducido.
  • Las cuentas de clientes se han elevado en un 85% (152 / 82 = 1,85) y, por tanto, por encima del 70% de crecimiento de ventas. De estos datos cabe prever un ligero aumento del período medio de cobro a clientes.
  • Ya pudimos comprobar el menor crecimiento de los almacenes en relación con las ventas.
  • El conjunto de variaciones en estas partidas ha determinado un aumento del activo corriente en 170 millones de pesetas que, en términos porcentuales, supone un crecimiento del 61% (448 / 278 = 1,61). Aún siendo este incremento algo inferior al observado en el volumen de operaciones, se trata de una elevación muy importante que explica la fuerte expansión del activo como consecuencia de las operaciones, ya que la inversión neta en inmovilizado sólo ha crecido en 22 millones de pesetas.

Analicemos ahora la evolución en las distintas partidas en el pasivo corriente:

  • Las cuentas de proveedores se han elevado en un 97% (150 / 76 = 1,97) lo que supone que esta partida casi se ha duplicado y, por tanto, se observa un crecimiento muy superior al crecimiento en el volumen de operaciones. Dado que este incremento no parece obedecer a un incremento excepcional de las compras –si se atiende a la evolución observada en los almacenes- debemos suponer un alargamiento en el período medio de pago a proveedores. Situación que resulta coherente con la información facilitada por la empresa y que explicaría la utilización del retraso en el pago a proveedores como recurso para cubrir el déficit financiero.
  • Los acreedores a corto plazo han aumentado en un 71% (29 / 17 = 1,71), prácticamente el incremento observado por el volumen de negocio, lo que resulta razonable si se atiende a que los costes operacionales han crecido casi proporcionalmente con las ventas, lo que permite afirmar que no se han modificado sustancialmente las condiciones de crédito de estos acreedores.
  • La cuenta de hacienda pública refleja el importe devengado anualmente por el impuesto de sociedades, cuyo crecimiento obedece a la evolución creciente del beneficio.
  • La cuenta de deuda a corto se corresponde con la parte de la deuda contratada a largo plazo con vencimiento a corto. Esta deuda fue contratada por la empresa para financiar parte de sus inversiones en inmovilizado, y la devolución de principal se produce mediante un solo pago al final de cada año de 5 millones de pesetas. Consecuentemente, esta cuenta permanece constante con un importe de 5 millones de pesetas.
  • Los créditos a corto incluyen el importe de la financiación por efectos descontados más el importe dispuesto de la línea de crédito. Esta financiación ha observado un incremento del 88% (92 / 49 = 1,88) en el período considerado. Comparando este crecimiento con el de proveedores puede concluirse que la empresa ha financiado su expansión fundamentalmente con proveedores y crédito bancario pero con un mayor crecimiento de los primeros. Esta decisión es comprensible en términos económicos, dado que hasta ahora la financiación de proveedores no comporta gastos financieros mientras que la financiación bancaria tiene un coste del 12%.
  • El conjunto de variaciones en estas partidas ha determinado un aumento del pasivo corriente en 137 millones de pesetas que, en términos porcentuales, supone un crecimiento del 88% (292 / 155 = 1,88). Si el activo corriente ha aumentado en 170 millones de pesetas y el pasivo corriente en 137, la diferencia de 33 millones constituye el aumento del fondo de maniobra en este período. Es decir, el aumento de los recursos permanentes de la empresa para financiar inversiones en activo corriente.
  • Por lo que se refiere a los recursos propios, estos han experimentado un crecimiento de 65 millones de pesetas, cifra que se corresponde con los beneficios de los dos últimos ejercicios. Esto significa que la empresa no ha repartido dividendo, por lo que ha destinado el beneficio íntegro a autofinanciación.

Una simple lectura del  balance y de la cuenta de resultados, acompañada de unos sencillos cálculos complementarios, nos ha facilitado una perspectiva general sobre la situación de la empresa y de sus principales líneas de tendencia. En resumen, ha sido posible:

  • Analizar la estructura de resultados de la empresa y la evolución de sus principales renglones.
  • Identificar señales de alerta sobre el riesgo económico del negocio.
  • Analizar la evolución general de las principales partidas del balance, confirmando un fuerte aumento del activo corriente por crecimiento de las operaciones, así como una extensión significativa del plazo de pago a proveedores al final del ejercicio. Estos hechos justifican las tensiones de tesorería ya puestas de manifiesto, y permiten formular la hipótesis de deficiencias en el planteamiento financiero del negocio.

Estas conclusiones preliminares sobre la situación económico-financiera de Deportivos nos facilitan una primera identificación del problema al que se enfrenta la empresa, como base para orientar nuestro diagnóstico. No obstante, este análisis descriptivo no nos ayuda demasiado a cuantificar el problema y, consecuentemente, a proponer soluciones que ayuden a la dirección de la empresa.

El gran volumen de información manejada debe sintetizarse e interrelacionarse de una forma que resulte más significativa, y permita dimensionar el problema y confirmar conclusiones.

Para ello nos apoyaremos en los instrumentos de análisis financiero ya conocidos por el lector, comenzando por el estado de origen y aplicación de fondos o cuadro de financiación.

El estado de origen y aplicación de fondos

 Este estado cuantifica y resume las variaciones producidas en la estructura financiera de la empresa durante un período determinado. En este caso se ha preparado para el período de los dos últimos años y, por ello, se han calculado las diferencias entre los balances finales de 1995 y 1993, tal y como se representa en el cuadro 4.

Recordemos que los aumentos de activo y las disminuciones de pasivo constituyen aplicaciones de recursos, mientras que los aumentos de pasivo y reducciones de activo son orígenes de recursos. Cada una de estas variaciones se ha clasificado, a su vez, en variaciones de corriente y de fijo.

Intentemos interpretar y analizar seguidamente el significado de estas variaciones, comenzando por las variaciones observadas en los recursos de carácter fijo:

  • Los orígenes de fondos fijos (OF) o de carácter permanente han ascendido a 65 millones de pesetas, debidos exclusivamente al aumento de los recursos propios y como consecuencia de la retención del 100% de los beneficios obtenidos en los dos últimos ejercicios.

 

DEPORTIVOS, S.A. ESTADO DE ORIGEN Y APLICACIÓN DE FONDOS
    BALANCES   CORRIENTE   FIJO
    1995   1993 Difer. Aplic. Orig.   Aplic.   Orig.
Tesorería 14 19 (5) 0 5
Clientes 152 82 70 70 0
Existencias 282 177 105 105 0
Activo corriente   448   278 170            
Activo no corriente neto   102   80 22       22   0
Activo total   550   358 192            
Proveedores 150 76 74 0 74
Acreedores a corto plazo 29 17 12 0 12
Hacienda Pública I.S. 16 8 8 0
Deuda corto D.L. 5 5 0 0
Crédito a corto 92 49 43 0
Pasivo corriente   292   155 137            
Pasivo no corriente   25   35 (10)       10   0
Exigible total   317   190 127            
Recursos propios   233   168 65            
Pasivo total   550   358 192       0   65
TOTAL           175 142   32   65
Variación fondo de maniobra           0 33   33   0
            (-) (+)   (+)   (-)
En millones de pesetas
Cuadro 4
  • Las aplicaciones en fijo (AF) durante este período han ascendido a un total de 32 millones de pesetas, debidas al aumento del activo no corriente neto (229) y a la cancelación de deuda a largo (10).
  • El mayor importe de los orígenes de fondos sobre las aplicaciones en fijo, determina un aumento del fondo de maniobra en 33 millones de pesetas en el período considerado.

Tal y como ya señalamos, el fondo de maniobra suele definirse y calcularse como activo corriente menos pasivo corriente. No obstante, la lectura más significativa –y más financiera- de este concepto consiste en verlo como la diferencia entre las masas de balance complementarias de aquellas, es decir, recursos financieros permanentes menos inversiones en activo no corriente o inmovilizado, que necesariamente produce el mismo valor final. Esta última perspectiva de lectura nos sugiere de forma más directa y clara el significado financiero del fondo de maniobra, entendido como aquella parte de los recursos permanentes de la empresa destinados a financiar las inversiones operativas de activo corriente.

No obstante, el análisis realizado de orígenes y aplicaciones debe matizarse en los siguientes términos:

  • En realidad los fondos generados en este período habrán sido superiores a los 65 millones señalados, precisamente en el importe de las amortizaciones practicadas. Efectivamente, las amortizaciones no suponen nunca una salida de fondos, ya que constituyen lo que denominamos un gasto no desembolsable. Sin embargo a los beneficios que integran los 65 millones de orígenes en fijo les fue deducido en cada año el importe de las amortizaciones. En consecuencia, si queremos que el cuadro de financiación represente los fondos realmente generados en el período, deberíamos sustituir los orígenes debidos a los beneficios (65) por el importe del cash-flow (beneficio más amortizaciones). Para ello bastaría con sumar a los orígenes de fijo el importe de esas amortizaciones que, si hubieran sido de 10 millones de pesetas, ello supondría que el total de orígenes en el período habría ascendido a 75 millones de pesetas.
  • Pero el efecto distorsionador de las amortizaciones también afecta a la información sobre el aumento de las inversiones en el período. Así, en el cuadro de financiación de Deportivos se nos informa de la variación sufrida por la inversión neta en activo no corriente, es decir, deducidas las amortizaciones y, por tanto, este valor no nos informa sobre la variación bruta en dicha partida. Por ejemplo, si suponemos que durante el período considerado no ha habido ventas ni bajas de elementos del inmovilizado, y que las amortizaciones de este período han sido de 10 millones de pesetas, debemos deducir que el valor bruto de las inversiones (aplicaciones) en activo no corriente durante el período habrá sido de 32 millones de pesetas, ya que
ACTIVO FIJO BRUTO = ACTIVO FIJO NETO+ AMORTIZACIONES

32 = 22 + 10

Puede comprobarse que los ajustes señalados permiten una interpretación más real de los orígenes y aplicaciones del período, aunque su efecto neto no afecta en absoluto a la variación del fondo de maniobra:

OF – AF = 65 – 22 = 75 – 32

Observemos ahora en el cuadro 4 las variaciones producidas en el activo corriente:

  • El total de aplicaciones en activo corriente ha ascendido a 175 millones de pesetas como consecuencia del fuerte incremento en las cuentas de clientes (70) y en existencias (105), ya detectado en la lectura del balance.
  • Puede comprobarse que la financiación de este incremento en la inversión operativa queda explicada por los siguientes orígenes de fondos:
  • Una disminución de la inversión en tesorería por 5 millones de pesetas, explica por sí misma las tensiones de liquidez que sufre la empresa.
  • Un aumento en la financiación de proveedores por 74 millones de pesetas que, tal y como pudimos comprobar, era proporcionalmente superior al incremento en operaciones, de lo que deducimos que se ha producido una ampliación forzada del plazo de pago, síntoma también de tensiones en la liquidez.
  • Un aumento de 20 millones de pesetas entre otros acreedores operativos y hacienda pública, que podemos considerar consecuencia natural de las operaciones normales de la empresa.
  • Un aumento de 43 millones de pesetas en los créditos bancarios a corto plazo, que ha llevado a sobrepasar el límite de crédito concedido por el banco en 2 millones de pesetas, de nuevo otra manifestación de las tensiones de liquidez comentadas.
  • Finalmente el resto de incremento en la inversión operativa se ha financiado con el ya comentado aumento del fondo de maniobra en 33 millones de pesetas, proveniente de la autofinanciación por retención de beneficios.

A este respecto debe señalarse que con esta variación del fondo de maniobra sólo ha podido financiarse el 18,9% del incremento en la inversión operativa. En otros términos, los recursos generados por el negocio y aplicados al mismo –beneficios retenidos- sólo han podido financiar una pequeña fracción del crecimiento en el activo operativo dado que, además, han tenido que aplicarse a inversión en inmovilizado y cancelación de deuda a largo plazo.

Como puede observarse, el cuadro de financiación nos proporciona, en general, una visión resumida e integrada de todos los orígenes y aplicaciones de fondos producidos en un período y, en particular:

  • La cuantificación y composición de las variaciones en la inversión operativa del negocio y, por tanto, de la demanda bruta de fondos generada por este concepto.
  • La explicación de cómo se ha financiado esa demanda tanto con recursos de activo corriente como a través de las variaciones en el fondo de maniobra.
  • Igual explicación con respecto a las inversiones en inmovilizado y variaciones en la financiación estructural o permanente de la empresa.

No obstante, la utilidad de este instrumento en la práctica depende de cada situación concreta. Ante un balance complejo y con una gran dispersión de partidas, el cuadro de financiación nos facilitará enormemente la lectura e interpretación de los orígenes y aplicaciones producidos. En otras situaciones, añadirá poco sobre las conclusiones previamente obtenidas de la simple lectura del balance.

En todo caso, el cuadro de financiación parte de los datos contables y, por tanto, nos habla de la historia de la empresa, de su pasado. Aún reconociendo el valor informativo general de este instrumento, el cuadro de financiación no nos permite responder a la cuestión más relevante de cara a la toma de decisiones y a la solución del problema en cuestión, como es ¿cuáles son las necesidades reales de recursos para financiar el crecimiento de la empresa? ¿cómo debe planificarse esta financiación de forma que resulte una situación de equilibrio económico-financiero?. Nuestro objetivo es poder responder a estas preguntas apoyándonos en la realización de proyecciones financieras, pero antes deberíamos completar nuestro diagnóstico cuantificando el déficit financiero actual a 31 de diciembre de 1995.

Necesidades operativas de fondos

El cuadro de financiación nos resume el flujo de orígenes y aplicaciones de fondos producido durante un período, así como las variaciones en el fondo de maniobra. Esta información contable nos explica los incrementos reales en las inversiones y cómo la empresa ha financiado esa nueva demanda de fondos, pero no nos informa ni cuantifica la causa real de las tensiones de liquidez sufridas por la empresa, es decir, no da respuesta a la pregunta ¿cuántos fondos hubiera necesitado Deportivos para evitar dichas tensiones y mantener su equilibrio financiero a corto plazo a finales de 1995?.

Para responder a esta pregunta necesitamos calcular las necesidades operativas de fondos (NOF). Recordemos que el cálculo de estas necesidades se obtiene por diferencia entre el activo corriente necesario o activo corriente operativo (ACo) y el pasivo corriente operativo (PCo) o financiación espontánea en las condiciones negociadas con proveedores y otros acreedores.

Si hacemos la hipótesis de que la empresa necesita un saldo mínimo en tesorería de 35 millones de pesetas, para poder atender el pago de sus operaciones corrientes, podríamos calcular el ACo tomando el resto de datos (clientes y existencias) del balance a finales de 1995:

ACo = 35 + 152 + 282 = 469 Mill. ptas.

Para la determinación del PCo necesitamos calcular antes la deuda con proveedores pero en las condiciones negociadas, es decir, para 30 días de financiación, sin considerar el mayor saldo de esta cuenta debido a una ampliación forzada del plazo de pago. Para ello, debemos multiplicar las compras medias diarias en 1995 (1317/365 = 3,61) por los 30 días de plazo negociado con proveedores, obteniéndose un valor de 108 millones de pesetas. Ello supone que la financiación forzada de proveedores ascendía a finales de año a 42 millones de pesetas (150 – 108). Tomando del pasivo del balance el resto de partidas de financiación espontánea (acreedores a corto plazo y hacienda pública), podemos calcular el PCo:

PCo = 108 + 29 + 16 = 153 Mill. ptas.

En consecuencia, las NOF a finales de 1995 pueden obtenerse por diferencia entre ACo y PCo:

NOF = ACo – Pco = 316 Mill. ptas.

Para estas NOF la empresa sólo contaba a esa fecha con una financiación de 253 millones de pesetas entre fondo de maniobra (156) y créditos bancarios a corto (97), por lo que resulta inmediato el cálculo del déficit de financiación a esa fecha:

    Mill.ptas.
NOF calculadas   316
     
FM real a 31-12-95   (156)
     
Financiación bancaria c/p   (97)
     
Déficit de financiación   63

Este déficit de financiación de 63 millones de pesetas explica las tensiones de liquidez observadas. Por tanto, el restablecimiento del equilibrio financiero exige optar entre las siguientes alternativas: aumentar la financiación bancaria acorto plazo; elevar el fondo de maniobra con financiación a largo plazo o ampliación de capital; o bien disminuir las NOF de la empresa reduciendo el nivel de actividad. No entramos aquí a valorar los factores determinantes del límite de crecimiento de la empresa y de su capacidad de endeudamiento, dado que este problema se relaciona con la formulación de una estrategia financiera, tema que constituye el objeto del siguiente capítulo.

Por último debe señalarse que las NOF obtenidas se refieren a la fecha de su cálculo, es decir, a 31 de diciembre de 1995, pero nada nos dicen de las necesidades de fondos que puedan demandarse dentro del período, como consecuencia del comportamiento estacional de las ventas. No obstante, y conociendo que el mayor volumen de operaciones se produce durante el 2º y 3º trimestre, debe concluirse que las NOF serán superiores a las calculadas anteriormente.

El análisis por ratios

Con el análisis practicado hasta aquí consideramos suficientemente explicado y cuantificado el problema de gestión de la empresa en el pasado. Con la previsión financiera cuantificaremos las necesidades de fondos para el futuro, pero antes, completemos nuestro diagnóstico con el cálculo de ratios que se presenta en el cuadro 5.

Como puede observarse se ha optado por calcular trece ratios básicos, que consideramos suficientes para explicar las principales tendencias en la situación económico-financiera de Deportivos, completados con otros cinco índices que pueden ser de interés en nuestro caso.

Los cinco primeros ratios de evaluación de la situación financiera se han calculado sobre los datos del balance final de cada año, y no sobre valores medios. Los cuatro ratios siguientes de evaluación de la rentabilidad se han calculado sobre valores medios entre el balance final del año correspondiente y el final del año anterior. Los cuatro ratios operativos o funcionales se han calculado sobre el balance final de cada año. Por último, los cinco últimos ratios se han calculado igualmente, cuando procede, sobre datos del balance final y los incrementos en ventas y beneficios tomando los valores correspondientes de las cuentas de resultados.

DEPORTIVOS, S.A. ANÁLISIS GENERAL POR RATIOS (*)
  1993   1994   1995
Liquidez            
General (AC/PC) 1,79 1,60 1,53
Test ácido (AC-EX)/PC 0,66 0,59 0,57
Tesorería 0,13 0,08 0,05
Solvencia (AT/RA)   1,89   1,75   1,73
Endeudamiento (RA/RP)   1,13   1,33   1,37
ROI (BAII/AT) (%) 10,92 12,23 13,90
Margen (BAII/V) (%) 3,50 3,70 4,10
Rotación (V/AT) 3,12 3,30 3,39
ROE antes de impuestos (BAI/RP) (%)   16,47   20,28   25,76
Período medio de cobro PMC (SCC/VMD) 29,85 31,71 32,65
Período medio de pago PMP (SCP/CMD) 34,85 38,69 41,65
Rotación existencias (CMV/EX) 4,16 4,30 4,50
Existencias en días de venta 87,66 84,84 81,14
Incremento en ventas   1,11   1,34   1,27
Incremento en beneficio     1,40   1,50
Incremento en beneficio/incremento ventas     1,18   1,84
Fondo maniobra/ventas   0,12   0,10   0,09
Fondo maniobra/activo total   0,34   0,30   0,28
*   Ratios financieros calculados sobre balance final al que se refiere el período.

Ratios de rentabilidad calculados sobre cifras de balance medias entre inicio y final del período.

Ratios operativos calculados sobre balance final: por simplificación; y en crecimiento expresará mejor la realidad.

Cuadro 5

Comentemos brevemente los aspectos más relevantes de la información que nos facilitan estos ratios:

  • En su evolución, todos los ratios de liquidez muestran un empeoramiento y especialmente el ratio de tesorería, reflejando las tensiones de liquidez ya puestas de manifiesto. La solvencia de la empresa se reduce, mientras que el endeudamiento crece manteniéndose no obstante este último dentro de valores razonables y normales. La evolución de estos ratios permite contrastar el deterioro general de la posición financiera de la empresa.
  • Por lo que se refiere a la rentabilidad económica, el ROI muestra una evolución creciente que puede explicarse por el aumento simultáneo del margen y de la rotación, con un mayor crecimiento por parte del primero.
  • La rentabilidad financiera (ROE) antes de impuestos es mayor que la rentabilidad económica en todos y cada uno de los años, lo que supone que el margen de apalancamiento es positivo, es decir, que la rentabilidad económica es mayor que el coste medio de la financiación ajena total. Asimismo, la rentabilidad financiera crece muy por encima del ROI, lo que sólo puede ser consecuencia de dos hechos: el crecimiento del endeudamiento y/o del margen de apalancamiento. El crecimiento del primero ya quedó constatado y el crecimiento del segundo, aunque no aparece explícitamente en el cuadro, el lector podría comprobarlo mediante un cálculo sencillo.
  • En relación con los ratios operativos, se contrastan en general las hipótesis formuladas en la lectura de los estados financieros. El período medio de cobro se mantiene en torno a los treinta días de crédito a clientes, ya que no pueden obtenerse datos concluyentes sobre su ligera tendencia a crecer, dada la relatividad derivada del cálculo de este ratio en una fecha dada. El período medio de pago confirma un retraso medio en este plazo en torno a los doce días. Por último, la rotación de existencias muestra un pequeño crecimiento en su evolución, pero su estabilidad en torno a un valor dado expresa el fuerte crecimiento de las existencias en paralelo con las ventas.
  • Los índices de crecimiento en ventas y beneficios expresan el fuerte aumento de estas variables y, especialmente del beneficio, que evoluciona por encima de las ventas. Los dos últimos ratios ponen de manifiesto en su evolución el menor peso relativo del fondo de maniobra en la financiación de las operaciones.

Consideramos que estas conclusiones son suficientes para completar y contrastar nuestro diagnóstico. Efectivamente, el lector podrá obtener más conclusiones derivadas de la lectura de estos ratios y otras relaciones que puedan obtenerse.

  • Previsiones financieras

Completado nuestro diagnóstico, y con base en toda la información disponible, estamos en condiciones de realizar las previsiones financieras de Deportivos, que el lector podrá seguir a través de los cuadros 6 y 7. Comprobaremos ahora que se trata de un procedimiento sencillo, ya que la complejidad de estas proyecciones no está en el proceso formal de cálculo, sino en conseguir un equilibrio viable entre todos los objetivos de gestión que se definan para cada variable o área de gestión.

Atendiendo a las necesidades de la empresa, sería recomendable realizar estas previsiones proyectando los balances mensuales para el próximo año. No obstante y por razones de operatividad en la exposición, las previsiones se han realizado por trimestres lo que no afecta en absoluto a la metodología y conceptos aplicados.

Por otra parte, debemos advertir al lector que en los cuadros numéricos que utilizaremos a partir de ahora, existen diferencias de redondeo necesarias para que cuadren los estados financieros manejados, dado que estos informes han sido obtenidos mediante hoja de cálculo.

Como ya explicamos en epígrafes anteriores, el proceso debe comenzar por la proyección de la cuenta de resultados previsional, a partir de una hipótesis sobre la estructura económica del resultado, que puede basarse en la información histórica disponible y en otros objetivos de gestión a definir.

Describamos el proceso seguido a través de la información del cuadro 6:

  • Para proyectar las ventas en cada trimestre, se ha fijado un objetivo de crecimiento del 22% sobre el año anterior, y el total obtenido se distribuye de acuerdo con la previsión de estacionalidad establecida.
  • Se fija un objetivo de coste de ventas (CMV) del 75%.
  • La existencia inicial del primer trimestre coincide necesariamente con el valor de la existencia final que figura en el balance de 1995. El resto de existencias iniciales se han estimado con el objetivo de 65 días de venta en almacén pero teniendo en cuenta la actividad del próximo trimestre. Así por ejemplo, la existencia inicial del 2º trimestre es el resultado de multiplicar el CMV diario (ventas a valor de coste) –que aparece calculado en la tabla inferior del cuadro- por 65 días (4,49 x 65). Esta existencia inicial ha de suponerse igual a la final del trimestre anterior, y así sucesivamente. Por último, las existencias de final de año deben calcularse en función de la previsión de ventas de 1997, año para el que se ha supuesto el mismo volumen de ventas que en 1996. En consecuencia, las existencias al final de 1996 pueden calcularse con los datos de la columna del primer trimestre de este año (3,46 x 65 días = 226).
DEPORTIVOS, S.A. CUENTA DE RESULTADOS PREVISIONAL 1996 POR TRIMESTRES
1996   Objetivos de gestión Primer trimestre Segundo trimestre Tercer trimestre   Cuarto trimestre   Total
Estacionalidad (%) 20,0 26,0 31,0 23,0 100,0
Ventas Crecimiento = 22% 415 539 643 477 2.074
CMV   Aumento 0,5% = 75% (311) (404) (482)   (358)   (1.555)
Existencia inicial (días) Días de venta = 65 282 292 348 258 282
Necesidades de compras Compras = CMV–Ei+Ef 321 460 392 326 1.499
Existencia final 292 348 258 226 226
MB     104 135 161   119   519
Gastos generales Dismin. 0,4% = 21% (87) (114) (135) (100) (436)
BAII     17 21 26   19   83
Gastos financieros Según demanda fondos (5) (6) (6) (5) (22)
BAI     12 15 20   14   61
Impuesto de sociedades 30% (18) (18)
Beneficio neto     12 15 20   (4)   43
Dividendo 0% 0 0 0
Beneficio retenido     12 15 20   (4)   43
CÁLCULO DE VARIABLES OPERATIVAS Días Primer trimestre Segundo trimestre Tercer trimestre   Cuarto trimestre
Coste mercancía vendida diario 90,00 3,46 4,49 5,36 3,98
Ventas medias diarias

Saldo final en cuenta clientes

90,00

32,65

4,61

150,00

5,99

196,00

7,14

233,00

5,30

172,00

Compras medias diarias

Saldo final en cuenta proveedores

90,00

30,00

3,57

107,00

5,12

154,00

4,36

131,00

3,60

108,00

Gastos medios diarios

Saldo final en acreedores a corto plazo

90,00

29,20

0,97

28,00

1,26

37,00

1,50

44,00

1,11

33,00

Cuadro 6

 

  • Conocidos el CMV, la existencia inicial y la existencia final pueden calcularse las necesidades de compra para cada trimestre por la fórmula ya conocida: C = CMV – Ei + Ef.
  • El margen bruto se obtiene por simple diferencia entre ingresos por ventas y CMV.
  • Los gastos generales se han obtenido considerando un objetivo del 21% de las ventas, los cuales, una vez deducidos del margen bruto nos permiten calcular el BAII.
  • Los gastos financieros no podrán calcularse hasta una vez determinado el crédito necesario por la demanda de fondos generada en el período. No obstante, adelantemos ya que estos gastos se calcularon considerando un tipo de interés del 13% para la Deuda a corto DL, y del 12% para el total del crédito a corto, sobre los saldos de balance al final de cada trimestre.
  • El impuesto de sociedades se ha estimado en un tipo efectivo del 30% y, por otra parte, se ha supuesto que no habrá reparto de dividendos.

Obtenida la cuenta de resultados, en la parte inferior del cuadro 6 se presenta el cálculo de variables operativas que necesitaremos para la proyección de saldos de balance. Los cálculos de estas variables se han realizado por fórmulas sencillas ya conocidas y a partir de los objetivos operativos de la primera columna. Así por ejemplo, el saldo de clientes al final del primer trimestre se calculará multiplicando las ventas medias diarias (4,61) por los días de crédito previstos (32,65). Este objetivo de período medio de cobro se ha establecido partiendo de la experiencia histórica.

El saldo final en cuentas de proveedores y de acreedores a corto plazo se calcula por el mismo procedimiento. Podrá observarse que el objetivo de período medio de pago se ha establecido de acuerdo con las condiciones negociadas con proveedores, a efectos de que las previsiones financieras nos permitan la cuantificación de las NOF para cada uno de los trimestres del próximo ejercicio.

 

DEPORTIVOS, S.A. BALANCE PREVISIONAL 1996 POR TRIMESTRES
En millones de pesetas   Objetivos de gestión 1995 Primer trimestre Segundo trimestre Tercer trimestre   Cuarto trimestre
Tesorería Objetivo fijo = 35 mill. 14 35 35 35 35
Clientes PMC (real) = 32,65 días 152 150 196 233 172
Existencias Dato 282 292 348 258 226
Activo corriente     448 477 579   526   433
Activo no corriente neto   Política inversión = Inc. 10 102 112 112   112   112
Activo total       550   589   691   638   545
Proveedores PMP = 30 días 150 107 154 131 108
Acreedores a corto plazo PMP acred. div. = 29 días 29 28 37 44 33
Hacienda Pública I.S. 16 16 16 0 18
Deuda  corto D.L. Deuda negociada 5 5 5 5 5
Créditos a corto Según necesidad fondos 92 163 194 153 85
Pasivo corriente     292 319 406   333   249
Deuda largo   Deuda negociada 25 25 25   25   20
Exigible total     317 344 431   358   269
Recursos propios     233 245 260   280   276
Pasivo total       550   589   691   638   545
Cuadro 7

Sobre el cuadro 7 podremos comprobar que pocos cálculos adicionales serán necesarios para proyectar el balance previsional por trimestres:

  • La tesorería se ha fijado atendiendo a un objetivo fijo de 35 millones de pesetas. Razonablemente, podría establecerse por otros criterios dependiendo de las necesidades de la empresa: un porcentaje sobre saldos de proveedores, sobre total pasivo corriente, entre otros posibles.
  • Como ya se vio, los saldos finales de clientes, proveedores y acreedores a corto plazo se obtienen directamente de la tabla auxiliar del cuadro 6. Las existencias finales serán las ya determinadas en la cuenta de pérdidas y ganancias.
  • En el activo no corriente se ha previsto, dentro del 1º trimestre un incremento de la inversión en 10 millones de pesetas en términos de inversión neta, una vez deducidas las amortizaciones, a efectos de simplificar los cálculos de cara al lector. Por ello, debemos considerar que el importe del gasto por amortización del período se encuentra incluido en los gastos generales previstos en la cuenta de resultados proyectada.
  • El importe a favor de la hacienda pública por 18 millones de pesetas, se corresponde con el impuesto de sociedades devengado en la cuenta de resultados
  • La Deuda a corto DL permanece constante durante todo el período, mientras que la Deuda a largo se reduce a final de año como consecuencia del pago anual periódico por devolución del principal. Todos los intereses se consideran pagados en el año por liquidaciones trimestrales.
  • Los recursos propios se incrementan progresivamente después de incorporar el beneficio retenido de cada trimestre.

Por otra parte, la cuenta de Crédito a corto presenta al final de cada trimestre la demanda de fondos necesaria para cuadrar el balance, es decir, para igualar los recursos financieros totales (pasivo) a las inversiones (activo). Puede comprobarse que en cada trimestre estas serían las NOF (ACo – Pco), obteniéndose para final de año una cifra (85 + 5 = 90) aproximadamente equivalente a la cifra de créditos a corto reales al final del ejercicio 1995 (92 + 5 = 97).

No obstante, en los trimestres intermedios las NOF son muy superiores, llegando en el 2º trimestre a 194 millones de pesetas, exactamente el doble de los créditos totales a corto disponibles en el momento de realizar estas previsiones. Ante esta situación, las alternativas de la empresa son las mismas que las ya comentadas cuando calculamos las NOF a finales de 1995: negociar con el banco un mayor límite de créditos a corto plazo para los períodos de temporada alta, aumentar el fondo de maniobra o reducir su crecimiento. Posiblemente, lo más razonable sería que la empresa combine un mayor crédito a corto plazo, dado que su tasa de endeudamiento aún es baja, con un aumento de su fondo de maniobra mediante aportación de recursos propios, a efectos de equilibrar su situación financiera futura. No obstante, esto exige definir una estrategia financiera que posibilite un crecimiento viable en términos de equilibrio económico-financiero.

Por último, nos interesa mostrar al lector que las NOF calculadas por diferencias de balance pueden explicarse también a través de un estado de análisis del movimiento de fondos como el que se representa en el cuadro 8. En él, se van sumando al saldo inicial de caja en cada trimestre los movimientos de fondos por operaciones o caja generada por operaciones (CGO), los debidos a inversiones y deuda ya negociada a largo (variación trimestral), para obtener el saldo final de caja en una primera evaluación. Dependiendo del signo e importe de este saldo se aumentará o reducirá el crédito dispuesto en cada trimestre.

DEPORTIVOS, S.A. ANÁLISIS DEL MOVIMEINTO DE FONDOS PREVISIÓN 1996
CONCEPTOS   Primer trimestre s Segundo trimestre   Tercer trimestre   Cuarto trimestre
Si caja   14   35   35   35
+ FGO 12 15 20 (4)
– Variación clientes (inv.) 2 (46) (37) 61
– Variación existencias (inv.) (10) (56) 90 32
+ Variación PC operación (sin crédito) (44) 56 (32) (16)
= CGO (40) (31) 41 73
– Variación inv. activo fijo (10) 0 0 0
+ Variación financiación DL (negociada) 0 0 0 (5)
= CG inversión y financiación (10) 0 0 (5)
Sf caja (primera evaluación)   (36)   4   76   103
Saldo mínimo caja 35 35 35 35
Excedentes disponibles (71) (31) 41 68
Amp./rendimiento crédito 71 31 (41) (68)
Crédito acumulado 163 194 153 85
Sf caja   35   35   35   35
En millones de pesetas
Cuadro 8

BIBLIOGRAFÍA

BALLARÍN FREDES, E.: Sistemas de planificación y control. Editorial Desclée de Brouwer. Bilbao, 1986.

FAUS, J.: Finanzas operativas. Biblioteca IESE de Gestión de Empresas. Editorial Folio, 1996.

PÉREZ-CARBALLO, A.; PÉREZ-CARBALLO, J., Y VELA, E.: Principios de gestión financiera de la empresa. Alianza Editorial. Madrid, 1998

SMITH, K.: Guía del capital circulante. Ediciones Deusto. Bilbao

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